




Radisson Blu Scandinavia Hotel Copenhagen
Sobre este hotel
El Radisson Blu Scandinavia Hotel Copenhagen destaca por su casino y sus tres restaurantes, tailandés, japonés e italiano, dentro de un establecimiento de cuatro estrellas en el barrio portuario de Islands Brygge, a unos cinco minutos en taxi o nueve minutos en transporte público de los jardines de Tivoli. Las habitaciones climatizadas que admiten mascotas y el servicio de lavandería completo encajan con quienes buscan variedad gastronómica y entretenimiento nocturno más allá del propio parque. El restaurante TOBIs se encuentra a ocho minutos para quienes prefieren cenar fuera del hotel. Un centro de negocios y habitaciones accesibles completan un establecimiento calificado con 8,2 sobre 10 por más de 5000 opiniones, uno de los volúmenes de reseñas más altos de la zona de Tivoli. Su posición junto al puerto, en Islands Brygge, también lo convierte en una base razonable para explorar el frente marítimo de Copenhague más allá del parque.
- Casino en el hotel
- Restaurantes tailandés, japonés e italiano
- Habitaciones que admiten mascotas
- Gimnasio en el establecimiento
Nuestra opinión
Restaurantes tailandés, japonés e italiano y un casino dan al Radisson Blu Scandinavia mucha variedad por la noche, y lo elegiría para adultos o adolescentes que visitan Tivoli, a cinco minutos en taxi o nueve en transporte público. Su ubicación en Islands Brygge también sirve para el paseo marítimo. Las habitaciones tienen aire acondicionado y admiten mascotas, hay gimnasio, y 5.008 opiniones le dan un 8,2.
Por qué encanta a los huéspedesLos viajeros que se alojan aquí encuentran una variedad gastronómica genuina repartida en tres cocinas, junto con un casino, lo que conviene a quienes buscan entretenimiento nocturno sin acostarse temprano tras el cierre del parque. La distancia de cinco a nueve minutos hasta los jardines de Tivoli obliga a contar con un trayecto corto en taxi o transporte público en lugar de un paseo directo, un equilibrio que funciona bien para quienes reparten su tiempo entre el parque y la vida nocturna de Copenhague. El casino resulta una parada sencilla después de cenar, aunque las familias que buscan cercanía inmediata al parque deberían considerar otras opciones más próximas a la entrada.