




Scandic Palace Hotel
Sobre este hotel
El Scandic Palace Hotel ocupa un edificio de ladrillo rojo cargado de historia, de principios del siglo veinte, a seis minutos a pie de Tivoli Gardens y a un minuto de Radhuspladsen, la plaza del ayuntamiento de Copenhague. Un restaurante de categoría alta, un bar y un gimnasio cubren la restauración y el ejercicio dentro del hotel, y las habitaciones climatizadas y que admiten mascotas resultan adecuadas para quienes buscan un entorno histórico cerca tanto del parque como del centro de la ciudad. El Donna Restaurant queda a tres minutos para quienes prefieran salir del hotel. El servicio de lavandería completo y las habitaciones accesibles completan una propuesta valorada con 8,2 sobre 10 por casi 2.000 huéspedes. Su posición central entre el parque y la plaza del ayuntamiento también deja varios restaurantes junto a los canales de Copenhague a menos de diez minutos a pie.
- Edificio histórico de ladrillo rojo de principios del siglo XX
- Un minuto de Radhuspladsen
- Habitaciones que admiten mascotas
- Restaurante y bar de categoría alta
Nuestra opinión
El Scandic Palace Hotel tiene carácter: un edificio de ladrillo rojo de principios del siglo XX a un minuto de Rådhuspladsen, la plaza del ayuntamiento de Copenhague, y a seis minutos a pie de Tivoli Gardens. Lo reservaría para quien quiere un entorno histórico con el parque y el centro a pie. Hay restaurante de nivel, bar y gimnasio, las habitaciones son accesibles y admiten mascotas, y 1.933 opiniones dan una media de 8,2.
Por qué encanta a los huéspedesLos viajeros que se alojan aquí encuentran un carácter genuino en este edificio de ladrillo rojo de principios del siglo pasado, sumado a una caminata corta hasta Tivoli Gardens y hasta Radhuspladsen, lo que conviene a quienes buscan encanto histórico junto con un acceso práctico al parque. Las habitaciones que admiten mascotas y el servicio de lavandería completo hacen que la opción funcione bien para estancias más largas, aunque los seis minutos de caminata hasta las puertas lo sitúan algo más lejos que los establecimientos más cercanos a la entrada. La ubicación junto a la plaza del ayuntamiento mantiene también el resto del centro de Copenhague a mano.